
Señor hoy recurro a ti
Llego a tu lado, con las manos vacías
Sin frutos buenos que ofrecerte
Sin aliento llego a tu lado
Señor bueno y misericordioso
Mis manos no ejercen oficio
Ni sostener a mi familia
Ni dar seguridad puedo a hora a los míos
Solo tu mi Señor
Eres a hora mi sustento
Por tu gracia es que persisto
Señor bueno y misericordioso
Permite a mis manos dar alimento
Permite a mi alma, ser seguridad
Dar cobijo en mi hogar
Concédeme Señor
Una labor, un oficio
Que mis manos sean útiles
Que mi casa pueda construir
Que a mis hijos pueda alimentar
Solo tu Señor Jesús
Ilumina mi camino
Guía mi destino.
Amen.